
Sirviendo a la parroquia San Félix, como un ujier refleja el compromiso a Cristo y el servicio a la parroquia con alegría, seriedad, amabilidad y respeto. Ujieres reflejan el calor y la acogida de Cristo a todo el que entra para la celebración. Por su servicio, ujieres vive la Palabra de Cristo: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero y me acogisteis” (Mt. 25, 35)
Como parte del programa de hospitalidad de la Misión de los ujieres proporcionan a todos los presentes en la Misa un ambiente cómodo, seguro y protegido durante todas las celebraciones. Antes de que comience la misa, ofrecen una presencia acogedora y ayudan que todo esté seguro y ordenado en todas las misas que se ofrecen en la parroquia.

Los ujieres tienen la tarea de garantizar que la Iglesia esté lista para la siguiente celebración, comprobando que cada banca esté en posición, recoger la basura y la preparación de la colecta.